No conozco bien el organigrama completo de ninguna empresa en la que he trabajado, pero siempre he tenido muchos "jefes": arquitectos software (software architects), jefes de equipo (team leads), gerentes (managers), socios... Me refiero a ellos en plural porque suelen ser muchos, aunque (ciertamente) no sean necesarios.
Por otra parte, he notado una gran diferencia en la actitud y las formas entre los jefes de la misma empresa consultora en Newcastle y los que tenía en España. Como suelo decir cuando comparo un país con el otro, "Inglaterra no es mejor ni peor: es diferente".
Jefe en España
Te deja claro que es tu jefe desde que entras por la puerta de la oficina. ¿Por su liderazgo, decisiones estratégicas y conocimiento del proyecto? No. Por su actitud altiva. Es cierto que hay de todo en la viña del Señor, pero centrándonos en el último proyecto en el que he trabajado, mi jefe transmitía distanciamiento, prepotencia y cierto aire de superioridad.
Se sabía los detalles del contrato con el cliente al dedillo, en qué invertía cada trabajador sus horas y cuál era la frontera entre el trabajo que estaba "en nuestro tejado" y el que le tocaba hacer a otros. Resumiendo: controlaba el Excel a nivel Pro. Ahora bien, de temas técnicos no le hables que "yo no soy de Java". Más bien no sabía ni Java, ni bases de datos, ni sistemas, ni scripting, ni diseño, ni arquitectura, ni estilos, ni accesibilidad web... Además, imperaba la idea de que cuantas más horas estabas en la oficina, mejor trabajo hacías. Eso sí, su hora de llegada era flexible y cuando había que hacer horas extra en fin de semana ahí no le veías el pelo.
A medida que van ascendiendo, se van desvinculando de forma sorprendente de todo lo que tiene que ver con el software, es decir, de lo que les da de comer.
Jefe en Inglaterra
Son jodidas máquinas de trabajar (quizás se me esté pegando demasiado lo del "fucking"): llegan a las 8 a.m., no se les ve ir al baño, no se toman ni un café, comen en media hora escasa y se van después que tú.
Igual estoy siendo muy injusto porque estoy usando en la comparativa a mi gerente, conocido como el "make-it-happen machine", senior manager de la empresa más joven de Europa, capaz de discutirte aspectos técnicos y que gestiona en total a más de 300 personas distribuídas en al menos cuatro países. Corren muchos rumores sobre él: que presentó el proyecto ante el cliente cuando la empresa competía por el concurso durante 7 horas dando todo tipo de detalles funcionales y técnicos (principal motivo por el que se ganó un proyecto de más de 40 millones de libras), que no tiene ni cuarenta años, que quiere retirarse a los 45, que tiene dos casas en Newcastle (una de ellas valorada en más de medio millón de libras), que conduce un Porsche... Pues bien, según mis fuentes contrastadas, todo es cierto. El Porsche es un Cayman, para más señas.
Y a pesar de todo, es un tío majo: acude a los eventos del proyecto como uno más, juega al fútbol y al cricket con los empleados, se va de cervezas y se emborracha si se tercia (de forma comedida, eso sí) y ¡hasta entiende el castellano! Si es que es para quererlo.
Hay una anécdota que suelo contar y es que un sábado tuvimos que ir a la oficina a trabajar y él, por supuesto, también vino. Pues bien, se acercó a mi sitio y me dijo: "Buenos días, Esteban, ¿te apetece un café?". Yo pensé que se refería a un café soluble de esos puercos que hay en la cocina de la oficina, así que sin saber muy bien porqué le solté: "Un cappuccino, por favor", en plan coña. Mi jefe asintió, "OK", y veo que sale de la oficina. Minutos más tarde vuelve a mi sitio con un cappuccino del Starbucks y me dice: "te he traído también un muffin por si querías comer algo". ¡El tío fue en su Porsche a un Starbucks porque un pringao como yo le pidió un cappuccino! Sé que no es para tanto, pero teniendo en cuenta que un senior manager en España (sobre todo en Madrid) apenas te mira a la cara y ni dice buenos días, pues me impactó.
![]() |
| Cappuccino y muffin cortesía de mi jefe. |
Otro "detallito" de mi jefe: cuando se acercaba el final de mi contrato me dijo que me quería renovar y, además, con subida de sueldo. Yo en aquel momento me planteaba estar trabajando en Inglaterra por si conseguía teletrabajo pero, de no encontrarlo, me volvería a casa; así que le dije que me lo tenía que pensar y que prefería tratar el tema el lunes siguiente en persona. El lunes le conté lo del trabajo en remoto, que paradójicamente era más fácil encotrar algo así emigrando a Inglaterra que quedándome en España y que entendía que era complicado. A lo que él me dijo que lo comprendía y que le parecía bien siempre que fuera parcial (unas semanas en España y otras en Inglaterra); llegamos al acuerdo de trabajar de cada tres semanas una semana en remoto y dos en Newcastle. Yo estaba súper contento, le agradecí de corazón que fuera tan comprensivo y flexible conmigo, pero él fue más allá y me dijo: "pero aún así, te vamos a subir el sueldo". En serio, ¡¿es para quererlo o no?!
Así que concluyendo, en lo que a jefes se refiere, he salido ganando con el cambio (de largo). Pero ya digo que también he tenido muy buenos jefes en España y que no todo el monte es orégano en Inglaterra.

No hay comentarios:
Publicar un comentario